Cuando caiga la noche quiero hallar tu ternura
sumergirme en tu silencio, acompasar tu corazón,
sentir en tu presencia disiparse mi espesura
cuando caiga la noche quiero seas tu mi sol.
Cuando caiga la noche quiero encender en tu regazo
la vida que sin razón desde siempre se nos negó
ibanar con nuestros proyectos un nuevo lazo
para que así nuestros mundos dejen de ser dos.
Cuando caiga la noche desnudaré tu figura
que será como la mía entre caricias y sudor,
sentada enfrentaré sin escudos tu mirada
enmudecerá el silencio ante el temblor del amor.
Durante todos estos años cuando caía la noche
nunca estuvimos cerca más no hubo separación,
emprenderé hoy mi viaje, buscaré tus estrellas
y cuando muera la noche amaneceré junto a vos.
Estás y no te veo
te veo y no te siento
te siento y no te acepto
te acepto y no te creo
te creo y no te espero
te espero y no estás.
Te espero y no estás
n estás y me alejo
me alejo pero te veo
te veo y te siento
te siento y te acepto
te acepto y te creo
te creo y te espero
te espero y estás
estás y no me alejo
no me alejo y te veo
te veo y me quedo
me quedo y despierto.
Porque te pienso
porque eres mi más puro sueño
y sudo con tu recuerdo.
Porque te pienso
porque al percatarme me alejo
pero no quiero que estés lejos.
Porque te pienso
y no quisiera hacerlo
sin volver al plano de los sentidos
que me permitieron grabarte
en mis pensamientos.
Siento cercano el día en que rotará mi mirada
así como ha llegado éste en que me acuerdo de tí,
pretendí aniquilar aquel en que me sorprendí enamorada
y pretendo hoy solo en sueños, incorporarte a mí
pero estás tan dentro, que chicos te quedan mis rincones.
¿Cuál es la magia que encierras que logras me vuelva tierna y calma?
Reposo en tu compañía, y creo que es fruto de la confianza de saber
que a pesar de los contratiempos y de que somos distintas nada nos separa.
Tuve un sueño oscuro, con mucha Luz, con mucha Paz.
Tuve un sueño alto, que nunc nadie, podrá alcanzar.
Y en él estabas Tú, y en él estaba Yo...
Tu mano tomó la mía, tu mano me cobijó.
Nadie nos observaba, nadie nos sorprendió.
Solo nos rodeaban, colores y sensación.
Ay! qué hermoso fué, el mundo que se formá.
Ay! qué hermoso es, el recuerdo de nuestro amor.
Todo lo que en la vida buscaba lo hallé en vos,
todo loque yo quiero es no perderte corazón.
Miren, truncada en dos, soy toda alma y pasión.
Miren y no verán, lo que yo siento en realidad.
Busco un sueño nuevo que sea claro de Verdad.
Busco un sueño bueno que me despierte a la realidad.
Solo quiero vivir, pero primero debo morir
solo te quiero a tí, y te amo a pesar de mí.
Ahora sé que sí te deseo, Maribel, ternura que enternece
aunque lo niegue sin tí muero,
necesito sofocarme en tu piel ardiente.
Si te beso pasarán las horas y la ansiedad será creciente.
Me sorprendo cada noche, Maribel,
esperando me visites, amor latente.
Cuando Ya no hay luz, me descubro sintiendo sed de tu sed.
Al verme sola, sé de tu compañía, amistad amante y presente.
Si morir es el precio de llenarme, bebiendo tu propio ser
agonizo, pues de tí me he empapado siempre.
Nunca supuse que el empezar a vivir me acarrearía muerte
eres tú mi paradoja y yo soy la tuya, ésto último duele
poder optar mi perdición pero nunca la tuya es lo que me detiene
me penetra entonces un frío, pues te descubro lejos más nunca ausente.
Volveré a verte y en tus ojos hallaré la única respuesta pertinente
que alguien me explique los límites que hay para amar sólo si puede,
caricias, besos, entrega, amor hecho fuego, lento deshielo vuelto amaneceres.
Extrañarte se me ha hecho tan cotidiano
pareciera que busco alimentarme en tu verdad,
aunque mi exterior no te busca te sonríen mis adentros
y pulo tu recuerdo para que no ceses de brillar.
Es que extrañarte es hoy día la única forma de tenerte
y soy mil veces tuya si también me recordás,
quisiera tanto al menos por un rato contigo detenerme
en la banquina de la vida y amarnos sin más.
Extrañarte es la consecuencia de mi amor puro y tierno
que me perdone el cielo, si cambio en ello su voluntad,
pero mi alma está herida por un mal ajeno
y en tinieblas te sabe solo a tí salud y paz.
Extrañarte es la forma de callar ese silencio
que formé aquella tarde que no te volví a buscar,
los caminos siempre se cruzan y cuando los nuestros vuelvan a ello
espero dormirme en tus brazos y tu me puedas despertar.
No atino, no, a buscarte
pues para ello tendría que reconocerte, vida.
No atino, no, a desearte
pues para ello ya no debería entenderme, vida.
No atino, no, a valorarte
pues para ello tendría que perdonarme, vida.
Sí atino, sí, a desecharte
y no tener nunca que carecerte, vida.
Sí atino, sí, a repudiarte
y no tener nunca que apetecerte, vida.
Sí atino, sí a desfigurarte
y no tener nunca que reconocerme, vida.
Para que cese el silencio que acosa mi alma
sólo falta detenerme y escuchar tu voz
y es así como se mezclan sonidos de vida y de muerte
y es así como se mezclan el odio y el amor.
Para que cese la angustia que se alimenta de mis ansias
solo falta tomar un lápiz que enmudezca y libere mi voz
y es así como se mezclan mi original pasión con la rima
y es así como se mezclan lo que todos saben con lo que nadie sintió.
Para que cese la mentira que se camufla en el desorden
solo falta que me detenga y te abra el corazón
y es así como no se mezclan los primeros sabores
como tampoco se olvidan los momentos de a dos.
Cuando hayas puesto orden en tu mente
sin temores vuelve, y te estaré esperando.
Cuandohayas disipado como niebla,
la angustia de inquietas huellas,
vuelve y te estaré esperando.
Cuando hayas llegado a la conclusión
que aplaque al fin tu tan alocada carrera,
vuelve, pues siempre te he esperado.
Yo para entonces habré pensado en tí tanto
yo para entonces sabré que lo malo ha pasado.
Sabré que vuelves y por amor a tus propias
ruinas has edificado.
Yo para entonces sabré que quien vuelve
es quien he estado esperando.
Se calló tu risa
y si hay algo de ella en mi recuerdo, yo misma la silencio.
Hay un momento
en que el mismo silencio calla y gime , ahogando sentimientos.
Ritmo de angustia
no saber de quien se ama, yendo al compás del momento.
Hilo de seda para mi trama
es así como no sé bien por qué te pienso, considero, sueño...
mas no espero.
El mundo me grita una realidad que no concuerda con lo nuestro
y sin embargo te quiero.
Te he guardado en un baúl para no desecharte aún de mis proyectos
candado de fuego
que me recuerde que tú, diamante de vidrio, eres por dentro un infierno.
El mismo invierno se me hizo manta ardiente entre tus manos
y no resistí la tentación de quedarme cobijada en tu regazo.
Sudó de pronto mi conciencia ante lo tan concreto y claro.
Delegué de pronto la responsabilidada quien no tenía de sí mismo comando,
al más triste de los esclavos.
¿Quise ocultar mi deseo desenfrenado?
Quería hacerse oir con la voz más fuerte y clara lo hasta el momento tarareado.
Cómo llegó todo a eso, sólo Dios lo fué observando y fué el ínuco quien de antemano vió el futuro tan claro...
Si ya he entendido hasta donde me es posible entender.
Si ya recibí los mensajes que me fueron aclarando los por qué.
Aquellas causas ocultas que fueron poco a poco mezclándose.
Aquella tendencia oculta que fué poco a poco afirmándose.
No puedo sacarte de mí... Si bien mi mente piensa, mi cuerpo no hace otra cosa que buscarte.
Si pudiera... si tan fácil fuera.
Te confieso que no sé por qué permaneces dentro de mí... todo grita razones para quitarte pero aún no te puedes ir.
¿Cuánto bien me haría que fueses tú quien me digas que te quieres ir? pero ni vale la pena pensar el supuesto pues sé que no es así.
Te extrano tanto... Cuando mis castillos se derrumban y sé que con tus manos abiertas me esperas.
Cuando siento frío y sé que cobijarme es lo que más quisieras.
Cuando me duele el alma y recuerdo que en tu mirada encontré la mejor anestesia.
Hermana, te extraño de veras, y si bien todo me grita que no, lo nuestro aún me espera, no sé si entiendas.
¡Cuánto quisiera que me conocieras! ¡Cuánto quisiera!
¡Cuánto quisiera que nos reencontremos! ¡Cuánto quisiera!
Fuiste en momentos de sequía como el agua fresca, amiga, y prefiero recordarte así.
Fuiste en momentos de dolor la mejor de las vendas, prefiero recordarte a ciegas, simplemente así.
Supiste ser para mi angustia el ejemplo de los que en Dios se alimentan, prefiero que quedes en mis recuerdos, así.
Fuiste en mis noches palabra cálida y serena, prefiero hoy, sola y sin estrellas, escucharte en el eco así.
Optaste sin querer queriendo por el deseo de asir el presente empeñar el futuro y quedaste en mi pasado inmortalizada en la última imagen.
Tú preferiste sin medir las consecuencias quedarte en mi historia personal, simplemente así.
De pronto siento que ninguna de las palabras que puedo decir te pueden llegar a ayudar. Excepto aquellas que en el fondo no quiero decirte...
Es tanto el dolor que siento, quisiera de pronto borrar por completo tu recuerdo, pero es un hecho que no puedo.
Te quiero y eso no lo puedo negar.
Es triste reconocer que el amor que fomentamos exigió poco a poco ser escondido y por eso mismo, muriendo ahora está. No pudo nunca por sí mismo respirar.
Te recuerdo, y eso no lo puedo negar.
Si te digo que te extraño mucho ¿me crees?
y que me causa mucho dolor, el cerca no tenerte.
Si te digo que te extraño y amo ¿me crees?
Si te digo que mi corazón se apegó demasiado a tí ¿me crees?
y que necesito educarlo, de a golpe o despacio, pero que es urgente
y si te digo que tengo ganas de por un largo tiempo no verte,
quiera el Señor no me malinterpretes...
Sucede que de pronto, cuando te veo, temo al quererte
y que por las noches cuando te pienso, siento
que al reencontrarte no sabre contenerte.
Hermana, tu recuerdo no sabes cuánto me duele
no más que reconocer que te amo pero que esta amor así no conviene.
Te juro que hay cosas que mi razón no entiende.
Que aquel deseo aún palpita junto a un no se qué que lo detiene.
Por momentos quiero gritarte que por qué lo hiciste,
que de no haberlo hecho todo sería diferente,
pero en todo momento me dan ganas de susurrarte gracias
pues me regalaste todo un mundo que estaba en mí latente.
Hermana, si por un tiempo desaparezco
quisiera pudieras entenderme.
No te imaginas cuán feliz sería si me dijeses de repente
que no es imposible que caminemos,
aunque la arena esté ardiente.
Si al atardecer cuando llueve te recuerdo...
el caer de la lluvia cobra un ritmo mágico
y termina acompasando la melodía de nuestro encuentro.
Si a la mañana, cuando aclarece, te recuerdo
siento despacio cómo se disipa el silencio
termina el mundo amaneciendo y tú no estás lejos.
En medio de la prisa he olvidado decirte que te extraño
pero es que no quiero que el saberlo agrande más tu dolor.
No sé si escribirte y contarte mi amor
qué podría decirte que no sepas ya vos
pero a pesar de todo yo sé bien que nuestro amor
brilla como la luna, a quien nunca el sol dejó.
Tu recuerdo es tan suave hermana mía
como el declinar de un atardecer,
tu presencia acarició las llagas de mi alma
para poder en Cristo amanecer.
Y ahora nada será como hasta ahora fué
al fin algo me cambió ya sé lo que es querer.
Tu recuerdo es tan dulce como miel
y tu nombre siempre saborearé
tu corazón dentro del mío he podido ocultar
al unísono siempre latirán.
Tu recuerdo es tan profundo como el mar
como el mar después de la tormenta
esta amistad crecerá por Cristo en castidad
para que nada la pueda malograr
Tu recuerdo es tan puro hermana mía
hallé inocencia en el calor de tu piel
fue el temblar de tu cuerpo, tierna melodía
donde quise adormecerme cual bebé.
Y ahora nada será como hasta ahora fue
al fin algo nos cambió sabemos lo que es querer
En estas fiestas parece no haber lugar para el dolor,
todos se esfuerzan porque brille la luz y el color,
pero muy bien te sabes, cuánto suda mi alma Señor
pero muy bien te sabes, cuán débil palpita mi corazón.
En estas fiestas todos hacen regalos deseándote paz
y tus manos aprietan deseándote mucha mucha falicidad
y al instante se alejan sin haberte mirado de verdad
y al instante no vuelven por estar ocupados en saludar.
En estas fiestas te juro, hermana que te extraño cada hora más
Reina tu presencia y el eco de tu oración en mi soledad,
Te juro hermana mía que éste mi amor no se desvanecerá
A las brasas que quedan avivan el fuego de tu respirar.
Perdoná hermana mía no poder escribirte, no poderte amar
Es tan grande mi miseria que temo sin querer, hacerte mal.
Perdoná hermana mía no ir a visitarte ni telefonear
es tan grande mi miseria, purifique el Señor con el tiempo nuestra amistad.
25-12-94 15hs.